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viernes, 17 de noviembre de 2017

Peces te sueñan




Ilustración; Amanda Cass

Voláis tan alto y desde mi refugio
parando al tiempo os evocaré un día más.
Lo extraño de este letargo
sería sin duda, no volver a aquel regazo
cuando siempre vuestros peces,
 asilo a mis olvidos dieron.

jueves, 16 de noviembre de 2017

La ciudad desde el tobogán


Ilustración; Amanda Cass
Algunos calcaron su eco y derrumbaron hojas perennes,
era demasiado temprano para ofrecer un juicio razonable y ella
había soñado tanto en la ciudad —donde todo son jirones—
que, solidarios a las hojas, hasta corazones cayeron hechos pedazos,
a las ocho de la tarde.
Desde su tobogán siempre hubo una tregua,  un tiempo,
un momento y una ocasión para todo
pero el guión de la urbe sobradamente lo conocía;
era gris, simple, monótono, aburrido, cíclico y repetido.
Y si a las ocho de la tarde
las farolas entienden de naufragios,
todas las soñadoras buscarán luciérnagas
a las que contar escabrosas agonías.
No, desde aquí las calles no entienden de nombres ni de sueños,
ni de hojas perennes ni corazones que caen con responsabilidad.
Unos las deambulan hundiendo la cabeza,
otros —creyendo escapar— las sobrevuelan entre venenos.
Desde su tobogán la ciudad más rara es negra, sórdida, abismal
siempre, siempre a las ocho de la tarde.
 



















viernes, 10 de noviembre de 2017

Moda-1926


Fotografía: Hélène Laurent (Lille, Francia). "Nouveautés 1926"
 
Te encontré,
entre olor a rosquillas de anís y canela.

Entre balones, muñecas y nubes de parques

se desvanecieron las ocho mil lunas.

Te encontré,

 entre cierres de ojos con beso,

trapecios de carreras, marchitas revistas de moda

 y en eternos juegos

de aquellos que estaban por inventar,

crecieron nuestras rodillas sangrantes.

Te encontré,

 compartiendo con tiza secretos particulares,

conociendo melancolías que hoy son recuerdos.

 Imaginamos nuestra máquina del tiempo,

y reímos en viajes imposibles.

 Pero te perdí jugando al escondite,

dulce y jovial hoja caduca,

que arrastrada por el viento de un perpetuo otoño,

te hiciste inmortal.

Y como el tiempo no regala encuentros,

tizas ni besos,

ayer con nuestra improvisada máquina del tiempo

me atreví a volver a ti,

y a tu piano de cipreses,

tan mayores y altos ellos,

que a pesar de resguardarte,

mecen sus puntas al viento

 llorando tu ausencia.

*Imagen encontró Poema. Para más información no dejéis de visitar la comunidad artística LPNM https://lapoesianomuerde.com/2017/11/10/moda-1926/
*Enormemente agradecido siempre a Hélène Laurent.
 

domingo, 5 de noviembre de 2017

Piedras






Fotografías: Cala en Águilas, por Pilar Gómez (Murcia)

 
























































Me miran los recuerdos,
que enseñan a alejarme,
sonrío.
Acepté las heridas,
como el té en Saidia.
Y como mariposas en Michoacan
antes de llegar a la frontera
del último beso,
broté entre las piedras.
Hoy escucho el vaivén de olas
que consigue despertar olvidos
a tus cartas sin destino.